Es la familia Ramírez la que crea estas esculturas de madera. Rufino, el padre, junto a sus 4 hijos Eloy, Pánfilo, Esperanza y Celia, trabajan juntos en su taller ubicado en la ciudad de El Alto, a 4000 metros sobre el nivel del mar.
Proceso Artesanal:
El artesano crea para cada escultura de madera su propio patrón con detalles generales de forma, sin considerar los diseños finales. Con la ayuda de un lápiz, marca los contornos de la pieza sobre la madera.
La fase siguiente depende del producto. Por ejemplo, para la escultura de un monolito grande, el artesano corta 4 tablas de madera Mara que luego cepilla a fin de afinar la superficie de la madera.
Esto requiere tiempo ya que las 4 tablas deben ser iguales para luego poder pegarlas (con una fuerte cola) y formar así un paralelepípedo.
Una vez pegadas, se debe volver a cepillar la pieza para eliminar las marcas de cola y afinar mucho más el trabajo.
El artesano guarda en su memoria todos los detalles del tallado de la pieza, no cuenta con ningún tipo de registro de los diseños. El tallado se realiza totalmente a mano, sólo con la ayuda de diferentes cinceles.
Una vez talladas las piezas, el artesano pigmenta toda la pieza o sólo algunos detalles y finalmente la barniza.
Las figuras para la pared están trabajadas en una sola pieza de madera. El artesano cepilla y talla la pieza para luego pigmentarla y barnizarla. Generalmente el trabajo del pigmento y barniz de la escultura lo realizan las mujeres de la familia.