Un día mientras realizaba estas muñecas, la visito una amiga quien le pidió una para su hijo "Así también surgió el nombre de las muñecas. Un día, el niño vino a la casa con su muñeco y me dijo: ‘Se ha roto mi pilincha’, porque mi apodo es Pily y se quedó el nombre". Naciendo así las Pìlinchas, las cuales año tras año van conquistando nuevos espacios en el mundo.
Las muñecas se crearon para dar a los niños un juguete que se identifique con las diferentes culturas y pueblos de Bolivia, de esta manera, la artesana pretende exportar no solo muñecas. Es así como las Pilinchas se caracterizan por representar principalmente a la mujer indígena (chola)."Soy admiradora de la chola paceña, es tan femenina, tan hermosa, tiene un donaire y encanto especial y he mostrado eso con la muñeca. Así la Pilincha ha gustado más y hoy la conocen en Córdoba, Argentina; Chile; Suiza, Estados Unidos y en muchos lugares", afirma la artesana. Hoy en día las Pilinchas han sido presentadas en varias ferias tanto en Bolivia como en Latinoamérica y Europa.
Las muñecas son confeccionadas de trapo, elaboradas con tocuyo (tela suave de algodón) además de ser realizadas una a una manualmente transmitiendo así mensajes ecológicos, culturales y sobresaliendo en ellas la creatividad. Hoy en día el taller de las Pilinchas cuenta con 14 trabajadores, a quienes Pilar capacito en la elaboración y confección de las muñecas.
De este modo es como las Pilinchas llegaron a distintos lugares del mundo transmitiendo así la cultura de la cual son portadoras. Hechas a mano, pretenden mostrar, identidad y originalidad. |