¿La lambada, le dice algo?
La lambada (Llorando se fue), sin duda, fue el gran tema que despidió los ochenta y sacudió las pistas en ambos hemisferios. Este éxito viene de la mano de Kaoma, el grupo franco-brasilero, cuyo mérito, además de la interpretación, reside en la elección de la letra que acompañaría el ritmo exótico, muy bien escogido también, de lambada.
Lamentablemente, copiaron la letra, haciendo caso omiso a normas básicas de derechos de autor y propiedad intelectual, fingiendo ser compositores del tema.
Lo que no tuvieron en cuenta es que los verdaderos autores, Los Kjarkas, registraron la letra a su nombre en Alemania. Por lo que tuvieron que indemnizarlos y reconocer públicamente la comisión del plagio.
La canción original (de Los Kjarkas) se edita en 1984 en ritmo de saya-caporal (ritmo afro-boliviano). Es un tema más de la enorme discografía de Los Kjarkas, quienes se inician a mediados de los sesenta, motivados por el interés de promover la música folklórica.
Los Kjarkas es un grupo de música folklórica fundado en Capinota (Cochabamba-Bolivia), en 1965, por los hermanos Hermosa y Edgar Villarroel. Su nombre viene de la palabra kharka, que en quechua significa La fuerza.
El grupo nace de un afán de distracción de sus miembros que iban de pueblo en pueblo con el interés de promover la música folklórica y divertirse. En un principio, se limitaban a complacer las clásicas demandas de su público (zambas argentinas, por lo general). Entonces, la música tradicional boliviana se reducía a la música del carnaval, pero, poco a poco, ellos comenzaron a tocar en « peñas » (presentaciones en vivo en restoranes, bares, salones de fiestas, etc.), difundiendo los ritmos propios del país, como cuecas, huayños o temas de compositores (Roncal, Gilberto Rojas, Teófilo Vargas, etc.)
Poco después de su debut, los miembros de la agrupación abandonaron este proyecto, para dedicarse a sus respectivas profesiones. Después, Gonzalo Hermosa se encargó de reconstruir el proyecto con la participación de otros músicos: Eddy Carpio, Antonio Canelas y Alcides Mejía.
En poco más de una década, los Kjarkas perfeccionaron y revolucionaron la música boliviana (su composición e interpretación). Ellos hicieron los primeros conciertos en La Paz en 1975, y ese mismo año representaron a Bolivia en el Festival de Música Folklórica de Brasil.
Esta agrupación impulsa una revolución en la historia de la música en Bolivia, puesto que son pioneros en crear y popularizar una nueva propuesta de interpretación de la música tradicional boliviana. Su música es actualmente conocida y escuchada en el mundo entero.
Su primer álbum, “Bolivia” se publica en México en 1976, este disco contiene nueve temas compuestos por Gonzalo Hermosa, el más importante de ellos es « Bolivia » que se convirtió en el segundo himno nacional y en la canción obligatoria de sus conciertos.
Luego del éxito adquirido, dos de los hermanos integrantes del grupo inicial deciden retornar: Ulises y Elmer Hermosa.
La llegada de Ulises permite la inclusión en la discografía del grupo de valiosas piezas musicales, gracias a sus composiciones y a su solemne voz, acompañada por los instrumentos de vientos de Gastón Guardia.
En 1977, publican su segundo álbum, Sueños milenarios de los andes. El grupo se hizo conocer en las giras que dio por Bolivia, Sudamérica, Estados Unidos, Europa y Japón.
En 1980, publican Condor Malku, y aquí comienzan a incluir temas románticos que se alejan del folklore tradicional, innovando en los ritmos y en las letras.
Con este disco se resaltan las cualidades artísticas de los hermanos Hermosa en canciones como Ella es o Pequeño amor, canciones que hablan de amor, con letras muy profundas y poéticas.
En 1981, ingresan al grupo Julio Lavayen y Ramiro de la Zerda, y Los Kjarkas editan el álbum Desde el alma de mi pueblo, cuya canción estrella es Por un sueño de amor.
Y así, disco a disco, los Kjarkas se van haciendo cada vez más famosos y, en los años ochenta el grupo más importante de Bolivia, su influencia traspasa fronteras y mares.
En 1984, Los Kjarkas son invitados al decimoquinto Festival de Música Popular del Japón, donde concursaron más de 1800 cantantes por el primer premio y donde la composición de Ulises Hermosa, Florcita Azul alcanzó el décimo puesto.
Los años pasaron, entraron y salieron del grupo nuevos músicos y compositores que nos dejaron memorables temas (Ritmo negro, Mi samba mi negra, El piclaflor, No temas enamorarte) que Los Kjarkas siguen interpretando.
En los años ochenta, crearon las canciones más importantes de su discografía: Canto a la mujer de mi pueblo, Wayayay, Imillitay, Oruro, Tiempo al tiempo, Chukiago Marka, Solo, etc.
En 1989, Los Kjarcas editaron el único álbum enteramente instrumental (sin voces), intitulado Ch’uwa yaku.
En 1992, el grupo estaba muy conmovido por la muerte de Ulises Hermosa, que murió de cáncer, en Huston, luego de una larga agonía, en la que compuso El árbol de mi destino, que posteriormente fue editada por el grupo.
Al año siguiente publicaron el disco Hermanos, cuyo tema principal es el Taquirari del hermano desaparecido, pero con letras añadidas por su hermano Gonzalo que describe la historia de la familia Hermosa. Y, funda en Lima-Perú la escuela de música “Kjarkas”, con el fin de difundir y transmitir las tradiciones de la música andina.
Con el mismo objetivo, en 1994, crean sus primeras fundaciones en Ecuador y Bolivia.
En los años noventas, Rolando Malpartida, Eduardo Yañes, Alcides Mejia, Miguel Mengoa y José Luis Morales ingresan al grupo. Con lo que continúan produciendo grandes éxitos como Señora su hija, Mi pecado, Ave de cristal, A los 500 años, La pícara y El líder de los humildes.
En 1997, el vidéo: Por siempre..., que presenta el concierto del disco del mismo nombre en el hotel Presidente de La Paz.
En 1999 realizaron uno de sus más grandes conciertos frente a 40 000 fans, la grabación de este concierto está incluida en el álbum « El concierto del siglo ».
Los Kjarkas junto con las frescas propuestas musicales de jóvenes como Gonzalo Hermosa Jr., Lin Angulo y el japonés Makoto Shishido, publicaron nuevas composiciones como: Lección de vida, Saya sensual, Kamanchaca, etc.
En 2006, los Kjarkas publicaron su disco más reciente, 35 años, en conmemoración al aniversario del grupo. Hoy en día continúan su éxito con este álbum, con temas como "Fría" (Taquirari), "Munasq'echay" (K'antu) y reciben el disco de oro por la venta de más de 2000 ejemplares de su última producción.
En 2010 gravan con el grupo Prisma el tema intitulado "No te puedo olvidar", que fusiona la gran riqueza de sonidos e instrumentos folklóricos (charangos, zampoñas, etc.) con instrumentos electrónicos y el característico acordeón de Prisma.
Ellos confiesan que buena parte de su éxito se debe a la creación de sus innovadores instrumentos y al contraste de la melodía de sus vientos (quenas, zampoñas) y cuerdas, como el ronroco (charango más grande y más grave que el clásico, creado por ellos), con el ritmo de sus instrumentos de percusión, como el ancestral Huanqara (tipo de tambor).
En 2010, el grupo cuenta con seis miembros: Gonzalo Hermosa Gonzalez, Elmer Hermosa Gonzalez, Gaston Guardia Bilboa, Makoto Shishido, Lin Angulo, Gonzalo Hermosa Camacho.
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